
Si has llegado hasta aquí es porque, nos guste o no (que suele ser que no...), te has dado cuenta de que nuestra existencia en este plano no es eterna. Aunque evitemos hablar de ello o pensar en el desagradable tema, llega un momento en el que el amor por nuestros familiares supera ese miedo y nos damos cuenta de que no dejar los cabos atados no nos va a librar de ese inevitable final, sino que va a acarrearle gastos, quebraderos de cabeza y mucho papeleo a nuestros seres queridos. Es por eso que los seguros de decesos vienen a darnos la tranquilidad de que, una vez llegue el momento, no sólo los gastos de nuestro entierro quedarán pagados, sino que toda la gestión del proceso y todos los trámites burocráticos quedarán en manos de profesionales en vez de cargar a nuestros seres queridos con gastos y engorrosas gestiones en el momento que menos les va a apetecer.
Por lo general, cualquier seguro de decesos (también comunmente llamado "de entierro", o "el de los muertos") incluye los gastos derivados de tanatorio, flores, esquela, féretro, lo que es el entierro en sí o la incineración. No debemos confundir la suma de esos servicios con el "capital de renuncia", que es la cantidad económica a percibir por los familiares en caso de que, llegado el momento, decidan no hacer uso del servicio asegurado.
Si estás aún verde en estos conceptos y quieres una pequeña asesoría sin compromiso, puedes escribirme tus dudas y con gusto las resolveré.
Detrás de estas líneas hay un mediador de seguros que trabaja con diferentes aseguradoras: todas ofrecen similares coberturas a precios razonablemente parecidos, pero siempre hay matices en función de criterios como la edad, la profesión, el historial médico, etc y pequeñas diferencias en las coberturas que, dependiendo del caso, pueden ser irrelevantes o determinantes. Dado que es un tema en el que no apetece echar mucha cabeza, te puedo ayudar a elegir la aseguradora que ofrezca el seguro más completo por el menor precio posible (sin perder coberturas) para tus circunstancias y necesidades. Sólo necesito esta mínima información. (No te preocupes, es sin compromiso de aceptación).
¿Por qué los seguros de decesos van el el mismo paquete que los de accidentes?
No es obligatorio que vayan unidos, pero es lo más habitual. Esto es así para ampliar coberturas y ofrecer alguna que el asegurado pueda "disfrutar" en vida. Entrecomillo "disfrutar" porque evidentemente el capital al que se tiene derecho en caso de accidente o incapacidad, es un alivio, una ayuda supernecesaria llegado el momento, pero que esperamos no necesitar. Por ese mismo motivo (tener coberturas que "disfrutar" en vida) los seguros de decesos suelen ir ligados a los de accidentes, como decía, y también a los de asistencia sanitaria y dental. Esto es, tarifas más favorables que las que tendríamos si no tuviésemos contratado el seguro en los centros sanitarios que formen parte del cuadro médico de nuestra aseguradora. Estas coberturas no son tan amplias como las que se pueden contratar en un seguro específico de salud o propiamente dental (los descuentos son mayores, y dependiendo de la póliza contratada incluso sin copago) pero sí que nos permiten, con un mínimo uso que podamos hacer de esos servicios, ahorrar facilmente lo que nos cuesta el seguro (o mucho más, dependiendo del uso que necesitemos hacer de esos "extras"). Veámoslo así: si una consulta médica puede rondar de media los 100 € y dentro del cuadro médico hay consultas que quedan a la mitad de precio (hablo de medias, también, pues depende del precio de cada consulta privada y de las tarifas acordadas para los usuarios de cada aseguradora), en una sola consulta nos podemos estar ya pagando unos 4 meses de seguro de decesos (media aproximada a vuela pluma).


